Escucho casos increíbles con resultados positivos y también escucho de resultados completamente desastrosos de aquellos que han buscado alguna “respuesta” a sus conflictos en las terapias alternativas, por lo que les comentaré que es lo peligroso de lo alternativo, desde mi punto de vista.

Antes que nada y para términos de este artículo describiré lo que se entenderá en lo sucesivo como Terapia Alternativa: aquellas técnicas o procedimientos empleados con el fin de sanar o “curar” a las personas y que no pertenecen al campo de la medicina convencional, que en su mayoría (es decir, no todas) no tiene evidencia científica.

Enunciaré algunas técnicas o procedimientos utilizados como terapias personales con el fin de encontrar la solución a algún conflicto que este aquejando a una persona: Bioenergética, Aromaterapia, Arteterapia, Biodanza, Biomagnetismo, Constelaciones Familiares, Coaching, Yoga, Meditación, Psicosomática, Musicoterapia, Reflexología, Reiki, Shambala, Risoterapia, Tai Chi, Terapia Gestalt, Terapia del sonido, PNL, Método Wilfart de respiración y voz, Arraigo sexual, biodescodificación, Kinesiología, etc., etc., etc. Estos son solo algunos ejemplos ya que no se trata de mencionar todos, ya que algunos de ellos se diversifican para ir de lo general a lo particular.

¿Qué encontré en común en la mayoría de estas técnicas?, que son técnicas que han sido probadas por años con resultados positivos, no puedo hablar de resultados negativos en la técnica misma, ya que, aunque no tiene soporte científico, en su estructura y en su esencia buscan dar respuesta a los conflictos que la ciencia misma no comprende, la mayoría de estas técnicas son poderosas por sí mismas, la gran mayoría trabaja de una forma u otra en lo más profundo de nuestro SER, que es desde donde hemos partido y desde donde encontraremos las respuestas que estamos buscando y que no sabemos dónde buscarlas, es un camino de regreso al centro de nuestro SER.

Y por lo mismo al ser técnicas que trabajan en la parte emocional, en el alma y en el espíritu, hay muchos charlatanes, gente con poca preparación que cree que es muy fácil tomar un curso de fin de semana y “ayudar” a otros, cuando ellos mismos no han avanzado en su camino, esto es lo peligroso, poner mi vida, mi alma y mi espíritu en manos de una persona que no tiene ni los conocimientos, ni la experiencia, ni la supervisión, ni la preparación profesional que se necesita para llevar a cabo una transformación del SER de otros individuo.

Como conclusión, yo sí creo en las técnicas y procedimientos conocidos como Terapias Alternativas, creo que sí sirven y sí ayudan a ver desde otro punto de vista los conflictos que tenemos, creo también que estas terapias alternativas amplían mi nivel de consciencia para actuar en consecuencia, pero sobre todo, creo que debemos de buscar verdaderos profesionales para recibir en nuestro corazón la ayuda que necesitamos.

Sin tiene duda sobre alguna terapia alternativa, me pueden contactar para indicarles el nombre de algunos profesionales en su especialidad.